¿QUIÉN PODRÁ TENER UNA RELACIÓN CON DIOS? (SALMO 15)

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.

 



Dime, Dios mío, ¿quién puede vivir en tu santuario? (Salmo 15:1)

Sin duda este salmo tiene una intención pedagógica. El salmista comienza con una pregunta retórica hacia el Señor de la cual no espera respuesta. Él mismo la sabe y sólo utiliza ese recursos literario para poder exponer los requisitos necesarios para podernos acercar a Dios. He leído estos requisitos una y otra vez; he tratado de encontrar alguna pauta que fuera diferente a la que a todas luces es visible. Algo oculto, alguna perla cultivada que pudiera usar para escribir estas líneas y que fuera, realmente, original.

Pareciere o pareciese (jiji) que al entrar en el santuario el portero nos fuera a preguntar por dos cosas muy concretas y específicas: el estado de mi corazón y de mis relaciones con mi prójimo. Porque todo el contenido del salmo puede englobarse en estas dos categorías, mi corazón y mi prójimo. Son, por tanto, dos buenos criterios para probar nuestra salud espiritual antes de acercarnos a la presencia del Señor. De hecho sería un buen hábito a incorporar en nuestra vida espiritual. Cada vez que nos acerquemos al Señor plantearnos si hemos pecado en nuestro corazón contra Dios, nosotros mismos y nuestro prójimo.


¿Cuál sería tu respuesta a estas preguntas?