Mensaje del domingo 23 de agosto de 2026 por J. Phillips
Lectura: Mateo 6:25-34, Jeremías 29:4-7
Título: Buscad primero el reino de Dios
Quinto mensaje de la serie: El reino de Dios frente a los reinos de este mundo
Preguntas para la reflexión personal:
1. ¿Qué preocupación concreta me está robando la paz y necesito entregar a Dios?
2. ¿En qué área estoy intentando controlar el futuro en lugar de vivir fielmente el presente?
3. ¿Qué ocupa realmente el primer lugar en mis búsquedas: el reino o mi seguridad?
4. ¿Hay una práctica concreta que puedo empezar esta semana para buscar primero el reino? (una conversación difícil, una decisión sobre dinero/tiempo, perdonar a alguien, servir sin reconocimiento)
5. ¿Cómo cambiaría mi vida —y nuestra iglesia— si el reino fuera, de verdad, lo primero?
Escucha los mensajes anteriores en esta serie aquí:
1. Dos reinos, dos lógicas de poder – www.iepoble9.org/260125
2. Cuando la iglesia olvida el camino de la cruz – www.iepoble9.org/260308
3. El reino que no se puede señalar – www.iepoble9.org/260419
4. Poder espiritual y fidelidad en medio de Babilonia – www.iepoble9.org/260621
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Podcast: Descargar (12.0MB)



Gracias para el mensaje
Siempre el Senyor es bueno para el mundo
Reino de Dios es el corazón…..
Jaime ❤️
Gracias por escribir. Es cierto: el Reino de Dios está en el corazón, y también quiere mostrarse en cómo vivimos cada día. En el próximo mensaje veremos algunas señales de cómo el Reino aparece entre nosotros, que no es solo una realidad interior, sino una realidad que se manifiesta en decisiones concretas, en formas de vida, en presencia visible en el mundo. Bendiciones.
Muy enriquecedor esta meditación; es confiar, buscar primero el Reino para poder afrontar los afanes de este mundo.
No hacernos esclavos del mundo, aunque esas situaciones nos conllevan a aceptar la preocupación como normal, y no es así, si buscamos el Reino de Dios, sostendremos estas cargas porque él nos guiará
Debemos estar preparados para reconocer cuando él venga.
Liberarnos de ese afán que nos hace daño.
Gracias, Ingri, por compartir esta reflexión. Has captado bien el corazón del mensaje: buscar primero el Reino no es la promesa de una vida sin dificultades, sino la libertad de afrontarlas desde otro lugar. Y, como comentábamos, esto no significa que las preocupaciones desaparezcan —el propio Jesús reconoce que «a cada día basta su propio mal»—, sino que dejan de gobernarnos. ¡Un gran abrazo!