JESÚS, AMISTADES PELIGROSAS 2

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.



Zaqueo, baja en seguida, porque es preciso que hoy me hospede en tu casa. Zaqueo bajó a toda prisa, y lleno de alegría recibió en su casa a Jesús. Al ver esto, todos se pusieron a murmurar diciendo: — Este se aloja en casa de un hombre de mala reputación. (Lucas 19:6-7)

Todos murmuraron de Jesús. En esta ocasión no fueron únicamente los escribas, fariseos y doctores de la ley. Todo el cortejo que vio lo que sucedió criticó al Maestro por la decisión que había tomado. Honestamente, creo que yo habría hecho lo mismo, creo que hoy sigo haciendo lo mismo al despreciar a la gente que Jesús no desprecia y que el Padre ama profundamente. En teoría lo creo pero en la práctica... ¿Cuáles son mis pensamientos y actitudes hacia los miembros del estado islámico, los terroristas que en Europa matan inocentes, los homosexuales que tantas discusiones levantan entre nosotros en Facebook y otras redes sociales? Para ser sinceros nos parece muy bien que Dios condene a todos ellos y que se pudran en el infierno. Nosotros, afortunadamente, gracias al Señor, no somos como ellos, hemos visto la luz, hemos pasado de muerte a vida. Sin embargo, cuando me miro a mí mismo y cuando miro a la iglesia contemporánea siento que estamos más cerca de los fariseos y de todos esos espectadores que menciona Lucas que del propio Jesús. 
Jesús era un provocador ¿Por qué no pidió de forma discreta hospedarse en casa de Zaqueo? Nicodemo lo hizo y no fue rechazado por ello. ¿Qué necesidad había de escandalizar a las personas y poner en peligro el ministerio? No había ninguna necesidad salvo que Jesús consciente, deliberada e intencionalmente decidiera hacerlo. Llevarlo a cabo porque era necesaria esa identificación pública y abierta con los pecadores. Porque al hacerlo estaba transmitiéndoles el afecto, amor y aceptación incondicional del Padre hacia ellos. Porque al fin y al cabo para eso vino, para buscar y salvar a lo que estaba perdido. Me da la triste impresión que me parezco más al hermano mayor de la parábola del hijo pródigo que al padre. No sólo considero despreciable el comportamiento y a las personas que viven al margen del Señor, sino que tengo la osadía de juzgar al mismísimo Dios por su comportamiento inadecuado hacia ellos ¿Quién es el Él para tratar a esa caterva con amor, gracia y misericordia? ¡Hasta aquí podíamos llegar!

¿Cuál de los personajes de la historia representa mejor tu realidad, Jesús, Zaqueo, la multitud? ¿Qué piensas hacer?