LOS NIVELES DE TU BATERÍA (SALMO 84)

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.






¡Qué felices son los que de ti reciben fuerzas... Mientras más avanzan, más fuerzas tienen, y cuando llegan a tu templo te contemplan a ti, el Dios verdadero. (Salmo 84: 6 y 8)


Es posible que el dichoso virus que causa la pandemia no nos alcance ¡Aunque el círculo se estrecha!, pero no cabe duda que a todos nos va desgastando física, mental, emocional e incluso espiritualmente. Necesitamos energía para llevar adelante nuestro proyecto vital en unas circunstancias que no son nada propicias y que nos van drenando poco a poco de energía. Este drenaje se intensifica si, además de gestionar nuestra propia realidad, estamos en una situación en la cual nos vemos obligados a ayudar a otros en su propia gestión de la situación. Como si fuéramos un teléfono móvil o celular, cuantas más aplicaciones tenemos abiertas, más batería gastamos.

Siguiendo con la ilustración del teléfono celular, llega un momento en que la batería se encuentra bajo mínimos y, a menos que la recarguemos, corremos un serio riesgo de no poder seguir utilizando el dispositivo. Apliquémoslo a nuestra situación actual, todos tenemos un límite a menos que nos enchufemos a una fuente de energía que nos renueve. No podemos vivir de forma continuada con las reservas, estas también se agotan. De no hacerlo corremos el serio riesgo de quemarnos en una o varias dimensiones de nuestra vida y, si como indicaba antes, somos responsables de otros, estos también sufrirán.

Cuando andamos escasos de fuerzas todo cuesta, incluso acercarse al Señor para que nos renueve. Sin embargo, hay dos cosas que se desprenden de este salmo. Primero, que Dios continúa siendo nuestra fuente de energía en todas las dimensiones; vamos, que podemos enchufarnos a Él para renovar nuestras fuerzas. Segundo, que superada esa resistencia inicial, cuanto más enchufados estamos, como dice el salmista, más avanzamos y más fuerzas tenemos. Lo contrario, lamentablemente, también es cierto.


¿Cómo están tus niveles de batería? ¿Qué te impide enchufarte a Dios?