JUICIOS A LOS DIOSES…. Y A SUS SEGUIDORES (SALMO 82)

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.

 



Dios se alza en la asamblea divina,
entre los dioses imparte justicia.
 
“¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente
y seréis favorables a los malos? [ Pausa]
 
Haced justicia al huérfano y al pobre,
defended al humilde y al necesitado,
 
poned a salvo al desvalido y al pobre,
¡libradlos de las garras del malvado!”.
(Salmo 82: 1-4)

Vamos a ponerle un poco de imaginación. Los "dioses" del universo se han reunido en asamblea que es presidida por nuestro Dios. El Señor desgrana los cargos que se presentan contra los dioses. Son acusados, como sucede tan a menudo en nuestra sociedad, de favorecer al poderoso y no hacer justicia al vulnerable. 

Si echamos un vistazo a la historia vamos a comprobar que los dioses siempre están al lado del rico, del fuerte, del poderoso, del soldado, el sacerdote, el noble y el rey. No están del lado del vulnerable. Sólo hay una honrosa excepción, el Dios de Israel, que no únicamente se muestra favorable a estos, sino que además se declara el defensor de los mismos, indicando que juzgará a todo aquel que los maltrate, aunque sean dioses. Este salmo es, pues, consistente y alineado con lo que enseña el Pentateuco respecto al Señor.

Pero vamos un paso más allá. La antropología nos dice que los pueblos acaban volviéndose similares a los dioses que adoran. No es de extrañar que en la cultura griega y romana la preocupación por el vulnerable brillara por su ausencia. Si los dioses no se preocupaban por ellos y los dejaban a su suerte, por qué habrían de preocuparse los mortales. Era una cultura consistente con el carácter de sus dioses.

Ahora bien, nosotros, como seguidores de Jesús, hemos de ser consistentes con el carácter de nuestro Dios y, consecuentemente, no podemos cerrar los ojos ante el vulnerable y cómo este sea tratado. Si nuestro Señor es el protector de ellos, nosotros somos sus representantes en la tierra y hemos de vivir poniéndonos al lado del vulnerable y clamando justicia para él. 

Puedo entender que este escrito te resulte, tal vez, demasiado radical, poco espiritual. Por favor, no lo deseches, habla con el Padre y escucha lo que Él te diga. Las palabras que aparecen en el salmo fueron inspiradas por Él.