JESÚS, RESTAURADOR 3

Estaba allí, en la sinagoga, un hombre poseído por un demonio impuro que gritaba a grandes voces: — ¡Jesús de Nazaret, déjanos en paz! ¿Has venido a destruirnos? ¡Te conozco bien: tú eres el Santo de Dios! Jesús lo increpó, diciéndole: — ¡Cállate y sal de él! Y...

JESÚS, RESTAURADOR 3

Estaba allí, en la sinagoga, un hombre poseído por un demonio impuro que gritaba a grandes voces: — ¡Jesús de Nazaret, déjanos en paz! ¿Has venido a destruirnos? ¡Te conozco bien: tú eres el Santo de Dios! Jesús lo increpó, diciéndole: — ¡Cállate y sal de él! Y...

JESÚS, RESTAURADOR 3

Estaba allí, en la sinagoga, un hombre poseído por un demonio impuro que gritaba a grandes voces: — ¡Jesús de Nazaret, déjanos en paz! ¿Has venido a destruirnos? ¡Te conozco bien: tú eres el Santo de Dios! Jesús lo increpó, diciéndole: — ¡Cállate y sal de él! Y...

JESÚS, RESTAURADOR 2

Una de las consecuencias del pecado la experimentamos en la dimensión física. La enfermedad y la muerte son consecuencias del mismo. Necesito explicarme; no estoy afirmando que la persona que sufre un ataque cardiaco, padece un cáncer o un ictus lo padezcan como...

JESÚS, RESTAURADOR 2

Una de las consecuencias del pecado la experimentamos en la dimensión física. La enfermedad y la muerte son consecuencias del mismo. Necesito explicarme; no estoy afirmando que la persona que sufre un ataque cardiaco, padece un cáncer o un ictus lo padezcan como...

JESÚS, RESTAURADOR 2

Una de las consecuencias del pecado la experimentamos en la dimensión física. La enfermedad y la muerte son consecuencias del mismo. Necesito explicarme; no estoy afirmando que la persona que sufre un ataque cardiaco, padece un cáncer o un ictus lo padezcan como...