»¡Yo aborrezco sus fiestas religiosas!

¡No soporto sus cultos de adoración!
22 
Ustedes se acercan a mí
trayendo toda clase de ofrendas,
pero yo no quiero ni mirarlas.
23 
¡Vayan a cantar a otra parte!
¡No quiero oír esa música de arpa!
24 
Mejor traten con justicia a los demás
y sean justos como yo lo soy.
¡Que abunden sus buenas acciones
como abundan las aguas
de un río caudaloso!
(Amos 5:21-24)

Dios es muy duro en este pasaje con relación al culto que se le ofrece y presenta. Rechaza abiertamente todo aquello que Israel le ofrece y utiliza para expresar sus sentimientos palabras tremendamente fuertes, del tipo, aborrecer, no querer mirar, ir a otra parte con su música. Pienso que lo que nuestro Dios rechaza es un culto vacío que no tiene después continuidad en la vida cotidiana, en nuestro estilo de vida. Nos esta advirtiendo de unas expresiones religiosas que nos dan un barniz de respetabilidad pero no han transformado nuestra manera de ser, pensar y vivir.

Yo, tristemente, como pastor, pienso que fácilmente podemos encontrarnos en la misma situación que denuncia el Señor con respecto a Israel. Podemos sentirnos muy satisfechos de nuestra iglesia, sus cultos, sus actividades y programas y después, todo eso, no se traslada el lunes a cómo vivo en la oficina, el trabajo, la escuela, la universidad, la fábrica, la tienda, el hogar, el vecindario, etc. 

Si he entendido bien este pasaje el Señor prefiere que trates bien a los demás antes de que vayas al culto. Que vivas como agente de restauración en un mundo roto antes que participes en un estudio bíblico. Que seas sensible a las necesidades de las personas que te rodean antes que participar en actividades especiales. Que seas justo, como Dios lo es, antes que asistir a eventos.

¿Estoy diciendo que todo eso el malo? En absoluto. Lo que estoy afirmando es que todo eso carece de valor y es religiosidad vacía si no va acompañado de lo otro, del servicio a un mundo necesitado. Es más, es ese servicio a un mundo roto el que prueba que tu religiosidad, a diferencia de la de los israelitas, no es vacía y desagrada a Dios.

¿Qué tipo de religiosidad tienes, qué piensa el Señor de ella?