Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. (Efesios 5:15-16)

Benjamin Franklin, el pensador norteamericano y uno de los padres de la independencia de aquel país, afirmaba que el tiempo es el relleno del cual está hecha la vida. Tenía y sigue teniendo razón. Podemos intercambiar tiempo por vida y muchas de nuestras frases populares adquieren otro sentido, otra dimensión más profunda. Por ejemplo: no para de perder la vida, se me escurre la vida entre las manos, no tengo vida para nada, la vida es oro, etc. etc. 

El apóstol Pablo, siempre tan pragmático, nos dice que no seamos necios -una persona que ignora lo que debería saber o que insiste en el error a pesar de las evidencias- sino sabios -aquellos que organizan su vida alrededor de los principios del Señor- porque vivimos malos tiempos. Por tanto, afirma debemos aprovechar bien el tiempo, la vida en definitiva.

¿Cómo estás usando tu tiempo/vida? ¿En qué inviertes tu tiempo/vida? ¿Dónde pasas tu tiempo/vida? Esta es la invitación de la Cuaresma para el día de hoy. Obsérvate desde fuera de ti mismo y piensa y actúa sobre lo que ves.