La religiosidad auténtica.... y mantenerse incontaminado del mundo. (Santiago 1:27)
El mundo es un entorno hostil pero, es el entorno al que los seguidores de Jesús han sido enviados como agentes de restauración y reconciliación de parte de Dios. Ya vimos como el Maestro le pidió al Padre que de ninguna manera nos quitara del mundo, antes bien que nos librara del mal.
Por tanto, hay que impedir que el mundo nos pueda contaminar. En ocasiones, hacemos énfasis en no contaminarnos exteriormente. Es decir, evitar hábitos, personas, lugares, actividades y cosas por el estilo. Estoy de acuerdo en que eso es importante pero, en mi opinión no es lo más peligroso.
La amenaza real del mundo consiste en contaminar nuestra mente y corazón con cosmovisiones, valores, prioridades, actitudes y perspectivas que no son las del Reino. Cuando lo antes mencionado coloniza nuestro corazón y nuestra mente el producto normal y natural son conductas que responden a la forma en que el mundo ve y entiende cómo vivir.
Lo peligroso de esta colonización y contaminación es que se produce por exposición constante a las redes sociales y los productos mediáticos. Todo ello aparentemente inocuo pero con claros intereses comerciales, políticos e ideológicos detrás que nos pueden, y de hecho lo hacen, contaminar tal y como nos advierte Santiago. ¿Cuán colonizado estás?


