¿Me amas? (Juan 21:17)

En tres ocasiones Jesús le hizo esta pregunta a Pedro. Estamos todavía en tiempo de Cuaresma, de reflexión, de sana introspección, algo que la ajetreada vida cotidiana nos impide llevar a cabo con asiduidad. ¿Qué le respondemos al Maestro cuando hoy nos hace a cada uno de nosotros esa misma pregunta? Sólo puedo compartirte la reflexión que ha generado en mí.

Jesús, sé que amarte no es tener sentimientos positivos y cálidos hacia ti. Tú mismo me dijiste que hay formas prácticas de demostrarlo porque, al fin y al cabo, obras son amores y no buenas razones. El amor que no se plasma en acción no es amor bíblico. Me enseñas que si te amo guardaré tus mandamientos que, por otra parte, no son gravosos, están diseñados para bendecirme. Sé que si digo que te amo seré intencional en parecerme más y más a ti, porque al hacerlo desarrollaré mi mejor versión y me volveré, al mismo tiempo, más humano. También sé que si afirmo amarte te seguiré en tu misión de reconciliación y restauración de este mundo roto.

Y creo, Jesús, que todo esto lo voy haciendo con inconsistencias, avances y retrocesos, caídas y puestas en pie. Y en los momentos en que parece que nunca voy a dar la talla sólo puedo usar las mismas palabras que usó Pedro: Jesús, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo.

¿Cuál sería tu contestación a Jesús?