VIRAL (SALMO 87)

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.

 



Y entre cantos y danzas, esas naciones dirán: "conocimos a Dios en Jerusalén" (Salmo 87:7)


Este fragmento que he reproducido del salmo 87 refleja una manera antigua de pensar que, desafortunadamente, continúa muy presente en nuestras mentes y que, en mi humilde opinión, nunca estuvo en la mente de Jesús. Es la idea de que para encontrar al Señor hay que ir a un lugar especial que llamamos iglesia para poder tener la experiencia espiritual. Porque en nuestro imaginario mental el Señor radica allí, vive allí y nuestro lenguaje -hemos venido a tu casa :-( - nos traiciona.

Si esa fuera así la soledad de Dios debe ser terrible. La inmensa mayoría del tiempo los templos están cerrados y está mas solo que la una. Pero todavía es mas patético si alguien tiene que ir a la casa del Señor para conocerlo. Si esa persona salva todas sus barreras mentales, se encontrará con la misma triste realidad de los templos vacíos y cerrados en el peor de los casos, o convertidos en museos en el mejor de ellos.

El plan de Jesús era totalmente diferente y increíblemente avanzado para su tiempo. Nada de templos físicos, cada cristiano es portador de Dios en su interior, quien vive por medio de su Espíritu Santo. Nada de tener que ir a un lugar para conocer al Señor, una iglesia en misión, enviada, esparcida por todos los lugares de la tierra y por todos los segmentos de la sociedad; porque, al menos teóricamente, donde hay un seguidor de Jesús, sea en el ámbito de la cultura, la industria, el comercio, la agricultura, la sanidad, la política, los medios de comunicación, la enseñanza y así, un etcétera tan largo como quieras, allí esta la iglesia y allí es posible conocer al Señor. La estrategia de Jesús, hace ya dos mill años, era de transmisión viral, como las fake news actuales.

¿Puedes afirmar que donde tú estás está la iglesia? ¿Es posible conocer a Dios a través tuyo? Al margen de que tu entorno acepte o no el mensaje ¿Es un vida un evangelio viviente?