PISAR A OTROS (SALMO 83)

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.

 



Sean avergonzados y turbados para siempre, que sea deshonrados y perezcan. (Salmo 83:17)


Aquí vuelve Asaf en todo su esplendor y total falta de corrección política. Dice lo que piensa y lo hace sin filtros. Las palabras que he reproducido son las más suaves que usa para referirse a los enemigos de Israel, a ser posible, destrucción total. Por asociación han venido a mi mente las palabras del apóstol Juan, el discípulos amado, el apóstol del amor ¡menos mal!, cuando, ante el desplante de unos samaritanos le dice a Jesús que podrían hacer que descendiera fuego del cielo y los consumiera. Para ser justos, yo lo he pensado muchas veces con respecto a otras personas. Sería interesante leer en la prensa al día siguiente: "misteriosa combustión espontánea de un grupo de personas. La policía continúa investigando".

Bromas aparte, hay un contraste entre Asaf y Jesús. El primero pide venganza, el segundo pide perdón por sus enemigos y se lo otorga. Jesús nos marca un camino superior y diferente al de Asaf. Comparar el salmo -que considero inspirado y Palabra de Dios- con el mensaje del Evangelio me enseña que Jesús, como dice Juan en su evangelio, Hebreos en el capítulo primero y otros muchos pasajes del Nuevo Testamento, nos enseña una dimensión de Dios hasta entonces desconocida; una dimensión última y definitiva, porque ver a Jesús es ver a Dios.

¿Bajo cuál de las dimensiones operas, Asaf o Jesús?