OJO EN QUIÉN CONFÍAS (SALMO 146)

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.

 



No confiéis en los poderosos, en quienes son incapaces del salvar. (Salmo 146:3)


Confianza, la medida en que yo me siento seguro con algo o alguien. Cuando confías en algo o alguien depositas tu seguridad, sea de forma consciente o inconsciente en esa persona o esa cosa. Pero, no es infrecuente que aquello que era nuestra fuente de seguridad, de la noche a la mañana se evapore. La vida es volátil y lo que ayer nos parecía tan sólido y nos proveía de tanta seguridad, simplemente muestra su fragilidad y nos deja inseguros. 

Creo que el consejo del salmista no es únicamente referido a personas, sino, una vez más, a todo aquello que nos da un mínimo sentido de seguridad, personas, cuenta corriente, trabajo, relaciones, posición y un etcétera tan largo como deseemos. David nos está advirtiendo que es posible que perdamos de vista que detrás de todo está o debe estar Dios. Que, sin duda, el trabajo nos provee de un ingreso que nos permite afrontar el día a día pero, detrás del mismo está el Señor, por tanto, no equivoquemos donde colocamos nuestras lealtades, esperanzas y seguridades; no en lo evidente, sino en aquello que está detrás de lo evidente.