EL DEFENSOR DEL VULNERABLE (SALMO 68)

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.

 



Padre de los huérfanos, defensor de las viudas es Dios en su santa morada. (Salmo 68:8)


Esta afirmación, a la que, a menudo, se une el pobre y el extranjero, aparece una y otra vez en las Escrituras, tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento (véase Santiago en caso de dudas). Es una especie de "frase hecha" que sirve para englobar a todos los que en la sociedad son vulnerables. Lo eran en la antigüedad y lo continúan siendo hoy en día. Esta afirmación, Dios declarándose el protector del vulnerable, no tiene parangón en la literatura religiosa antigua. Las divinidades siempre han estado del lado del fuerte, del rey, del noble, del militar, del religioso; nunca del vulnerable. Los dioses, además, crearon a los humanos para su propio servicio y, a menudo, estaban sometidos a su capricho. Pensemos, por ejemplo, en los dioses de Grecia y Roma, decadente y amorales cuando no abiertamente inmorales y corruptos.

Si Dios es así, sus seguidores no podemos ser de otra manera, debemos imitarlo en nuestra responsabilidad hacia el vulnerable allá donde esté, al que tenemos a nuestro alcance. No es posible que nosotros, los hijos que hemos sido adoptados, nos desentendamos del corazón del Padre. Esta Navidad es un buen momento para hacer algo efectivo por el vulnerable en memoria de aquel que siendo rico se hizo pobre para que por su pobreza nosotros fuéramos enriquecidos. 


¿Qué vas a hacer? ¿Qué buenas excusas se te ocurren para no hacerlo?