1 CORINTIOS/ COHERENCIA / 1 CORINTIOS 5: 9-13



Lo que quise decir es que no debéis tener trato con ninguno que, llamándose hermano, sea inmoral, avaro, idólatra, chismoso, borracho o ladrón. Con gente así, ni siquiera os sentéis a comer. (1 Corintios 5:11)


Las palabras de Pablo son claras. Me preocupa, sin embargo, que, a menudo, nos hemos quedado con la forma y no estoy seguro de que hayamos ido al fondo de las mismas. Creo que el fondo es claro y tiene todo el sentido del mundo, no podemos ni debemos admitir en nuestras comunidades de seguidores de Jesús a personas que viven vidas abiertamente contrarias a los valores enseñados por el Maestro y al ejemplo de vida que nos proporcionó. Esto es evidente, está claro y no admite discusión. Al menos eso diría yo.

¿Qué hacemos con la forma y la aplicación que de modo general la iglesia ha llevado a cabo este principio, este fondo? Lamentablemente, en la mayoría de los casos, lo hemos limitado a la condena y excomunión de aquellos que han cometido inmoralidad sexual. Llevo años y años de creyente y nunca he visto a nadie excomulgado por ser avaro, maltratar a su esposa, ser deshonesto con sus proveedores, pagar miserablemente a sus empleados, ser abusivo con sus clientes, ni que decir tiene que por haber propagado chismes y comentarios negativos en la congregación.

Pensemos en la idolatría ¿Cuántos hermanos han sido expulsados de la comunidad por idólatras? Si nos acercamos a la idolatría desde una perspectiva restrictivas -adorar a otros dioses- ninguno. Ahora bien, si pensamos en la idolatría en un sentido amplio -todo aquello que ocupa el primer lugar en tu corazón es tu dios- la mitad o más de la congregación tendría que someterse al juicio de Pablo ¿O no?

Quiero llegar a dos conclusiones: La primera, hemos de enfatizar el principio de que no es posible una comunidad o un individuo que llamándose seguidor de Jesús viva en contradicción con lo enseñado por Él. Esa esquizofrenia espiritual debemos señalarla y trabajarla. La segunda, no hemos de centrarnos única y exclusivamente en el pecado sexual sino en todas aquellas conductas que el apóstol denuncia y todas las que, sin denunciarlas, son claramente contrarias al mensaje del Maestro.


¿Cuáles son tus contradicciones? ¿Qué puedes hacer con ellas?

Felix Ortiz

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