QUE QUITA EL PECADO

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.



Al día siguiente, Juan vio a Jesús que se acercaba a él, y dijo: Ahí tenéis al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. (Juan 1:29)


Este cuadro, del pintor español Zurbarán, ilustra perfectamente lo que Juan quiso significar con respecto a Jesús. Sabemos que en breve tendría lugar la fiesta de la Pascua y era bien conocido por todos los que oyeron al Bautista el significado que tenía el cordero pascual. Éste hacia referencia a aquel cordero que fue sacrificado y con cuya sangre se pintaron las jambas y los dinteles de las casas de los judíos el día en que el ángel de la muerte visitó Egipto. Gracias a ello, a la sangre de un inocente derramada, ellos pudieron ser salvados de la destrucción. 

Jesús es el sacrificio de Dios único y definitivo por el pecado de toda la creación, de todo el universo. No olvidemos que la palabra que nuestras versiones han traducido como "mundo", en el original griego es "cosmos" que, literalmente, significa el universo, todo lo existente y creado. Es nuestra tendencia a pensar en la salvación en términos única y exclusivamente antropocéntricos, es decir, sólo el género humano. Sin embargo, la enseñanza bíblica es que toda la creación se vio afectada por el pecado y, consecuentemente, la salvación del Señor alcanza a todo lo creado, así lo recalca una y otra vez el apóstol Pablo en sus escritos. Jesús con su sacrificio, del cual los sacrificios del Antiguo Testamento son un arquetipo, está pagando la deuda que la humanidad y el resto de la creación tenían contraída con Dios a causa de nuestro pecado. Su sangre inocente derramada cubre nuestra rebelión con el Señor y nos permite acercarnos con confianza, perdón y restauración ante Él.


¿Has aceptado el sacrificio de Jesús en tu lugar?