ISRAEL EN EL PLAN DE DIOS IV

Esta es una entrada agregada, escrita por Felix Ortiz en MIS PENSAMIENTOS.



Mirad, yo coloco en Sión una piedra contra la que podéis tropezar, y una roca que os puede hacer caer. Pero quien ponga su confianza en ella no quedará defraudado. (Romanos 9:33)


Jesús se convirtió en piedra de tropiezo para Israel que desechó la fe y prefirió apoyarse en su propia capacidad para cumplir la ley; de modo que se quedaron sin una cosa ni la otra. Jesús, como bien dice el apóstol Pablo puede ser para cualquier persona una piedra de tropiezo o de apoyo, todo depende de nuestra actitud hacia Él. 

Jesús sale al camino de mi vida y me confronta. Mi egoísmo puede hacer que lo vea como una piedra de tropiezo o, por el contrario, puedo reconocer mi realidad y necesidad y confiar en Él con la seguridad de no ser defraudado. Constantemente el Maestro se convierte en una cosa u otra, tropiezo o apoyo, todo depende de cómo maneje mi vida en relación a Él.

¿Es Jesús para ti tropiezo o apoyo?